Cuadro clínico
Los síntomas más característicos son la anorexia, debilidad, letargia, anemia, palidez, aumento de la frecuencia respiratoria, disminución de la temperatura corporal, melena, rechinar de dientes debido al dolor abdominal y vómitos. Hay tres formas de presentación:
- Úlcera gástrica aguda: palidez y muerte del animal en pocas horas.
- Úlcera gástrica crónica: los animales pueden sobrevivir varias semanas mostrando palidez y melena antes de su muerte.
- Úlcera gástrica subclínica: bajo rendimiento productivo, palidez, la úlcera generalmente cura dejando una cicatriz estrellada.
Diagnóstico diferencial
Éste debe incluir otras causas de anemia: Mycoplasma suis, Hyostrongylus rubidus, sarna crónica, deficiencias nutricionales.
Y otras causas de hemorragias intestinales: disentería, ileítis, Salmonella cholerasuis.
Tratamiento, prevención y control
La etiología multifactorial de las úlceras gástricas abre un amplio abanico de medidas de revisión y control. En general, los factores que aumentan la fluidez del contenido gástrico y la velocidad de tránsito aumentan el riesgo de úlceras gástricas porque se pierde el gradiente de pH entre la zona neutra del cardias y la ácida de la zona distal. La reducción del tamaño de partícula mejora los índices de conversión, pero tamaños de partícula excesivamente bajos (<500 micrones en cebo), la presencia de finos y granulometrías con distribuciones bimodales pueden favorecer la aparición de úlceras, especialmente en genéticas sensibles. Hay que asegurar granulometrías con distribución normal y tamaño de partícula óptimo según la edad del animal.
Los cereales de la dieta pueden hacer variar la prevalencia de ulceras, en general la avena y la cebada actúan preventivamente y el trigo y el maíz tratado térmicamente son más ulcerogénicos por lo que es recomendable limitarlos en caso de problemas. También hay más riesgo con el molino de martillos que genera más finos que el molino de rodillos.
La presentación del pienso en gránulo mejora los índices de conversión y permite un menor tamaño de partícula; en casos graves puede ser útil administrarlo en harina.
Lo ideal es formular dietas muy digestibles y altas en fibra, evitando dietas con elevados niveles de energía, dietas con niveles altos de grasas insaturadas, dietas con elevado nivel de suero de leche/leche desnatada y dietas con niveles de proteína excesivamente bajos.
Deficiencias de vitamina E y/o selenio en pienso final o en el animal, la presencia de tóxicos, micotoxinas y peróxidos productos de procesos de enranciamiento, son otros factores nutricionales que pueden predisponer a la aparición de úlceras.
Eliminar los factores de estrés: elevada densidad, mezclas de animales, ayunos, poca superficie de comedero, poca disponibilidad de agua, transportes prolongados, fluctuaciones de temperaturas ambientales, mala ventilación, corrientes de aire, etc.
Se ha descrito relación entre la fiebre, brotes de neumonía, especialmente gripe, PRRS, PMWS, PDNS y la incidencia de úlceras gástricas, supuestamente por la anorexia y liberación de histamina que producen. No está clara la implicación de Helicobacter suis como agente etiológico.