El suministro de pienso granulado para lechones post-destete tiene ventajas respecto al suministro en harina. Estas ventajas se traducen en una mayor ganancia media diaria, mejor índice de conversión y menos pérdidas de pienso, siempre que la calidad del gránulo sea buena.

La dureza y la durabilidad son los dos parámetros utilizados para medir la calidad física del gránulo, evitando roturas indeseadas y la generación de finos. La calidad del gránulo depende de su calibre y del procesamiento.
Tamaño del gránulo
En lechones es muy importante el tamaño o calibre del gránulo, si es demasiado grande puede tener un efecto negativo sobre el consumo. Para lechones recomendamos gránulos de 1,8-2,5mm de diámetro.

Durabilidad
Es la cantidad de pellets recuperados después de haber sido sometidos a una agitación bien sea mecánica o neumática, que simula el transporte y manejo del alimento peletizado en condiciones normales dentro de la planta. La durabilidad se expresa en porcentaje (%) y cuanto más elevado es su valor, mayor calidad tiene el gránulo y menos pérdidas en forma de finos tenemos. La durabilidad también se expresa como índice de durabilidad PDI (Pellet Durability Index). La medición de la durabilidad del gránulo es una prueba muy importante para los fabricantes de piensos, que permite medir la eficacia del proceso de granulación y la calidad del gránulo. Para lechones nuestro objetivo de durabilidad es de 95-98%.
Existen dos mecanismos para simular las condiciones de campo y medir la durabilidad:
- La caja Pfost: Se pesa una muestra de pienso granulado y se introduce en una cámara rotatoria durante un periodo de tiempo fijo. Generalmente, 10 minutos a 50 r.p.m.
- El medidor Holmen: La muestra pesada de gránulos, previamente cribada para asegurar la ausencia de finos, se introduce en un conducto transportador neumático y se mueve de un lado a otro dentro de ese conducto cerrado, durante un período establecido de tiempo (30, 60, 90 ó 120 segundos) según el modelo del equipo y el protocolo ajustado a las características de cada laboratorio-fábrica.


La durabilidad es un parámetro condicionado por múltiples factores, entre ellos, de mayor a menor importancia, la formulación, el tamaño de partícula de los ingredientes, el acondicionamiento, la matriz de la granuladora y el proceso de enfriado.
Dureza
Técnicamente se define como la resistencia que opone un cuerpo a las fuerzas de deformación. A diferencia de la durabilidad, la dureza de un pellet se define como la cantidad de fuerza que se necesita para romper un pellet o una serie de pellets al mismo tiempo. El análisis de la dureza del pellet debe realizarse al menos media hora después de su enfriado. La dureza se expresa en Kg/cm2. Para lechones nuestro objetivo de dureza es bajo (2,3 - 3,2 Kg/cm2), queremos gránulos blandos que favorezcan el consumo en las primeras fases. La medición de la dureza se realiza con el durómetro. Si realizamos una medición con un durómetro manual es necesario mantenerlo en posición vertical y ejercer presión manual con él hasta que la superficie de contacto se apoye completamente sobre el pellet, por lo tanto, para realizar una medición objetiva es necesario que siempre realice la técnica la misma persona y realizar varias mediciones. Los métodos manuales no son suficientemente sensibles para comparar la dureza de pellets y gránulos.

Ventajas e inconvenientes de la granulación
El uso de un pienso granulado tiene varias ventajas. La presentación del pienso en gránulo tiene mayor densidad que la harina, es decir, ocupa menos volumen, abaratando los costes de almacenaje y transporte. Trabajando con piensos granulados hay menor segregación, se reduce la alimentación selectiva y también permite una mayor flexibilidad en la formulación. El pellet genera menos polvo, reduciendo el daño en el tracto respiratorio tanto de animales como trabajadores. Hay menos pérdidas respecto a la harina, por lo que mejoramos la eficiencia alimenticia. El tratamiento térmico en la granulación reduce la carga microbiana mejorando la calidad higiénica del pienso e inactivando factores antinutritivos. En el gránulo, el tamaño de partícula es menor, facilitando una mayor superficie de acción para las enzimas digestivas. Además, el proceso de granulación desnaturaliza proteínas, pregelatiniza los almidones y favorece la liberación de lípidos encapsulados y la rotura de estructuras celulares aumentando su digestibilidad y mejorando la eficiencia alimenticia y los índices productivos.
El mayor inconveniente de la granulación es que tiene un mayor coste de fabricación, tanto en términos de capital como de costes variables. Hay que tener en cuenta que el proceso de granulación puede interferir en la estabilidad de los microingredientes (vitaminas, enzimas, antibióticos, probióticos…) por lo que se recomienda utilizar productos protegidos. Otro inconveniente es que, en granjas de riesgo, el gránulo puede generar mayor incidencia de problemas digestivos. El menor tamaño de partícula del pellet se traduce en un mayor riesgo de irritación de la mucosa intestinal, un menor tiempo de retención de la digesta en el estómago con la pérdida del gradiente de pH estomacal, y mayor riesgo de úlceras en la pars esophagea. Por otro lado, con el gránulo hay una mayor velocidad de tránsito intestinal que reduce las fermentaciones microbianas y la producción de ácidos grasos volátiles y en consecuencia aumenta el pH pudiendo favorecer la proliferación de enterobacterias. En esos casos puntuales recomendaremos el uso de los piensos en harina grosera para reducir el riesgo de lesiones y la velocidad de tránsito, favoreciendo la salud intestinal.